Si bien la pandemia generó nuevos debates, planificaciones y Programas para el Gobierno bonaerense y, por lo tanto, para la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), también lo hizo la desinversión en materia de educación del gobierno anterior, presidido por Mauricio Macri en nación y María Eugenia Vidal, en provincia.
En aquel entonces, desde el año 2015 al 2019, varias instituciones educativas fueron cerradas o contaban con las promesas de obras, para mejorar las condiciones edilicias, que nunca llegaron. Las marchas y denuncias frente a esta realidad, comenzaron a ser protagonistas en ese entonces, tanto por parte de la comunidad educativa como también de los sindicatos docentes de la provincia.
Bajo este marco, es que Axel Kicillof expuso en la Legislatura la inversión que llevará adelante este año (2022), con un incremento en el Sistema Educativo de la Provincia. Puntualmente, el presupuesto alcanzará los $915.174 millones, un 13,2% más en términos reales interanuales. A su vez, esto representa una mejora del 21,1% en relación a lo invertido en 2019.
Entonces, el 2022 será el año de mayor inversión educativa desde 2015. En particular, el presupuesto contempla para la DGCyE una inversión de $35.333 millones en gasto de capital, con $10.907 millones para el programa “Escuelas a la Obra”, $5.485 millones para fortalecimiento edilicio de jardines y $6.621 millones en tecnología educativa.
Además, se contemplan, entre otras iniciativas, $11.000 millones para el programa integral ATR de acompañamiento de las trayectorias educativas; para y la creación de la Escuela Provincial de Formación de Equipos de Supervisión y Dirección.
En la misma línea, al inaugurar la 150° Asamblea Legislativa, el gobernador destacó las medidas educativas que ya están en marcha, como parte del plan “6×6” que garantiza el ejercicio del derecho social a una educación de calidad desde los 3 años hasta la finalización del nivel secundario y fortaleciendo la formación para las y los docentes. “Pueden decir cualquier cosa, menos que no defendemos y actuamos por la educación pública y gratuita”, detalló Kicillof y agregó, “la educación fue es y será una prioridad absoluta para nuestro gobierno”.
Parte de dicha inversión se trata, además de lo detallado anteriormente, de la implementación del Programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria) que dará continuidad a la entrega de módulos alimentarios especiales en establecimientos educativos, asegurando el acceso a la seguridad alimentaria para más de 2 millones de chicos y chicas. “Sabemos la importancia que los módulos tuvieron a lo largo de la pandemia para muchas familias y es por eso y por el compromiso inclaudicable que nuestro Gobierno tiene con cada uno de los chicos y chicas de nuestra provincia, que anunciamos la próxima implementación”, explicó Axel.
Además, informó que el Gobierno avanzará en un plan para aumentar el número de beneficiarios al boleto estudiantil en el conurbano y en el interior de la provincia pasando de 300.000 beneficiarios a más de 500.000 entre universitarios y estudiantes de profesorados; por un total anual de entre $2.177 millones y $5.031 millones. “Vamos a avanzar en un plan de aumento paulatino y en etapas de las inversiones para incrementar el número de beneficiarios que accedan al boleto estudiantil”, remarcó.
Asimismo, la DGCyE envió fondos por un total de más de 3 mil millones de pesos a los Consejos Escolares de los 135 distritos antes del comienzo de clases, “el inicio del ciclo lectivo debe garantizar, en primer lugar, lo imprescindible para todas las escuelas”, expresó el ministro de Educación bonaerense, Alberto Sileoni.
Las diferentes partidas asignadas a los Consejos Escolares alcanzaron un total de $3.094.268.109 y fueron clasificadas para su asignación en diferentes tareas. También se asignan partidas para reparaciones en las instituciones, bajo el programa “Escuelas a la Obra”, “se trata de una inversión inédita, que constituye una condición necesaria, aunque no suficiente para garantizar el inicio del ciclo lectivo 2022 en tiempo y forma en todas las escuelas de la provincia de Buenos Aires”, concluye el comunicado de la DGCyE.
Además, mediante la Resolución de firma conjunta Nº 4254/2021, la DGCyE resolvió autorizar una licitación pública para la compra de netbooks que demanda el desembolso de más de 42 millones de dólares, bajo el programa “Conectar Igualdad” donde se comunicó tendrá como “destino a las y los estudiantes de los establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires, dependientes de la Dirección”.
Estos programas, y la inversión a los mismos, se llevan adelante en la provincia. Sin embargo, no ocurre lo mismo en la Ciudad de Buenos Aires, gobernada por Horacio Rodríguez Larreta. Es por ello, que legisladores porteños del Frente de Todos (FdT), junto con gremios docentes, presentaron un proyecto de ley que establece un «aumento progresivo de la inversión en educación dentro del presupuesto del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires» para los próximos diez años, informó el bloque en un comunicado.
El objetivo del proyecto es llegar a destinar a educación al menos un 30 por ciento del presupuesto anual del distrito. «La disminución sistemática del presupuesto educativo como la que viene llevando adelante el macrismo tiende a profundizar las desigualdades sobre las que hay que intervenir con políticas públicas», afirmó la legisladora porteña del FdT María Bielli, autora del proyecto.
«Se busca visibilizar distintos reclamos de la comunidad educativa en torno a falta de vacantes, problemas edilicios, recortes de becas, entre otros», añadieron en el comunicado. El proyecto de ley de financiamiento educativo ya había sido presentado por Lorena Pokoik, quien hasta el año pasado era legisladora porteña (FdT) y vicepresidenta de la comisión de Educación. «La educación tiene que ser una prioridad, no en los discursos, sino en las acciones de gobierno que deberían reflejarse en su presupuesto», concluye el comunicado.
Datos a nivel nacional
Tras darse a conocer los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) que la Unesco tomó a 160.000 estudiantes de tercero y sexto grado de 4000 escuelas de América Latina y el Caribe en el año 2019, se reflejó en Argentina un retroceso significativo a nivel de aprendizaje en las tres asignaturas evaluadas Lengua, Matemática y Ciencias, respecto al 2013.
El país obtuvo un “menor puntaje” que el promedio regional, lo que fue considerado por el ministro de Educación, Jaime Percyck, como una consecuencia de la “desinversión” en educación en los últimos años, “una razón fundamental, aunque no la única, es la profunda desinversión educativa del período 2016-2019”.
En un comunicado oficial, Percyck precisó que los puntajes obtenidos por Argentina en casi todas las áreas evaluadas se ubican por “debajo del promedio regional”, mientras que en las últimas pruebas realizadas por Unesco en 2006 y 2013 “los puntajes de nuestro país se ubicaban al mismo nivel o por encima de dicho promedio”.
“Este deterioro es una realidad que no podemos soslayar y dejar de poner sobre la mesa, ya que solo reconociendo la naturaleza de los problemas podemos trabajar con un objetivo claro y urgente para corregirlos. En este caso, recuperar y mejorar los aprendizajes de los chicos y chicas y, como consecuencia, sus rendimientos escolares”, advirtió el titular de la cartera educativa.
Para poder alcanzar dicha meta, es que la inversión actual en educación es prioridad para el Gobierno, “es nuestra responsabilidad como Estado revertir esta triste situación y devolver el prestigio a la educación argentina, mediante un aumento sustancial de la inversión educativa y el desarrollo de una estrategia integral que se concentre en los años críticos de la educación” sostuvo Jaime Percyck.
Por último, el ministro brindó detalles concretos en relación al retroceso de la inversión por parte del gobierno de aquel entonces, que «mientras que entre 2003 y 2015 el gasto consolidado aumentó en promedio un 2,7% del PBI, pasando del 3,4% al 6,1%, entre 2016 y 2019 cayó en más de 1,3 puntos del PBI cerrando en 4,8%». «En términos per cápita, esta sustancial caída de la inversión educativa significa que el Estado Nacional destinó a cada estudiante, en términos reales (base 2020), $10.886 menos por año», precisó el ministro. Esta desinversión afectó a «un número importante de las áreas de la educación», como formación docente, infraestructura, innovación, evaluación, conectividad y tecnología, políticas socioeducativas, educación superior y FONID.