En Tres Arroyos este año se comenzó con un nuevo proyecto para poder hacer cada vez más efectiva la aplicación de la ESI, donde la Residencia de Trabajo Social y Medicina General del Centro Municipal de Salud se reunió con los inspectores de las escuelas y con la inspectora distrital, a quienes les acercaron un boceto de una propuesta para trabajar la ESI en las instituciones educativas.
“Fuimos con una idea general y junto a ellos armamos un proyecto donde se van a conformar mesas de ESI en las instituciones educativas”, contaron quienes llevan adelante esta propuesta, que ya han tenido dos encuentros de cuatro que serán en total. “En principio tenemos una visión de que no es que nosotros traemos el conocimiento, sino que es un ida y vuelta. No enseñamos, sino que trabajamos en un espacio taller de construcción del conocimiento. Los chicos traen muchas experiencias y muchos saberes, entonces tomamos eso y armamos un saber entre todos”, expresaron sobre la metodología de trabajo de los encuentros.
Según informaron, el objetivo es que las y los estudiantes que se están formando compongan las mesas de ESI de cada escuela y que sean ellos quienes lo repliquen en los distintos cursos de la escuela, “van a ser seis o siete estudiantes por mesa más un docente que acompañe. Para que se armen los equipos necesitábamos poder bajar y charlar algunos conocimientos, ver qué inquietudes tienen, qué información falta o qué información está confusa. Entonces en este espacio eso es lo que se hace”, señalaron.
Esta prueba piloto del proyecto se puso en marcha hace un mes. Se encuentran participando siete escuelas tanto públicas como privadas. Ellas son: EES Nº 1, EES Nº 2, Escuela Agraria, Escuela de Educación Técnica, Colegio Jesús Adolescente, ESEA Nº 1 y Colegio Nuestra Señora de Luján. A los encuentros asisten estudiantes de 2º y 3º año de secundaria, acompañados por uno o dos docentes. La forma de elección de los participantes fue por votación o por los que estaban interesados en asistir.
La idea de este proyecto tiene sus indicios desde antes de la pandemia, “se dio una capacitación para docentes en donde pasó que vinieron estudiantes a participar del encuentro. Ahí fue que vimos que más allá del profesor que tiene capacidad para brindar esa información, cómo cada estudiante y cada adolescente también puede hacerlo entre pares, que tal vez la comunicación puede ser mucho más productiva o efectiva”, sostuvieron.