La crisis presupuestaria de las universidades nacionales sumó en las últimas horas un capítulo sensible: el funcionamiento de los hospitales universitarios. Autoridades de la Universidad de Buenos Aires advirtieron que, si no se giran los fondos previstos para gastos operativos, la atención médica podría verse seriamente afectada en las próximas semanas.
El reclamo involucra a la red de hospitales de la UBA, entre ellos el Hospital de Clínicas “José de San Martín”, el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza”, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria. Según la universidad, durante el primer cuatrimestre de 2026 no se ejecutaron los fondos correspondientes a la partida específica “Hospitales”, estimada en alrededor de 80 mil millones de pesos para todo el sistema universitario nacional.
La advertencia no se limita al impacto sanitario. Los hospitales universitarios cumplen una doble función: atienden a miles de pacientes y, al mismo tiempo, forman profesionales de la salud. Por eso, el conflicto presupuestario abre una preocupación mayor sobre la continuidad de prácticas, residencias, investigación clínica y enseñanza en escenarios reales de atención.
El director del Hospital de Clínicas, Marcelo Melo, describió el efecto directo sobre la asistencia: “Esto afecta la parte asistencial, porque tenemos que achicar el hospital, y eso significa reducir la cantidad de cirugías, los tratamientos médicos y los gastos”. También sostuvo que “los fondos para el funcionamiento deberían haberse enviado en enero” y remarcó que los montos previstos “no contemplan la inflación del 30 % de 2025”.
En la misma línea, Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, advirtió: “Si seguimos así, en un mes o un mes y medio no sabemos si vamos a poder seguir prestando la atención a los pacientes”. Además, subrayó el rol educativo de estos espacios: “Acá se forman los profesionales que nos van a atender a todos”.
Desde el área económica de la UBA, el secretario de Hacienda, Marcelo Ruiz, planteó que el problema ya no refiere solamente a la Ley de Financiamiento Universitario, sino también al Presupuesto 2026. “Ahora estamos ante una novedad porque el Gobierno no solamente no cumple la Ley de Financiamiento Universitario, sino que estamos ante un incumplimiento de la Ley de Presupuesto 2026 que el Congreso votó a propuesta del propio Poder Ejecutivo”, señaló. Luego agregó: “Ese recorte real del 30 % finalmente se consumó al día de hoy, 5 de mayo, porque el Poder Ejecutivo todavía no giró ni un peso de la partida ajustada que se aprobó en la Ley de Presupuesto”.
El Gobierno nacional rechazó la acusación. A través del Ministerio de Capital Humano sostuvo que, “frente a las falsas acusaciones” de la UBA, se realizó “la transferencia mensual de la totalidad de los créditos presupuestarios asignados”, incluidas las partidas destinadas a salud, tanto para personal como para funcionamiento. La cartera también cuestionó que la UBA reclamara más de 75 mil millones de pesos de una partida total cercana a los 79.763 millones para todos los hospitales universitarios del país.
La universidad, en cambio, diferencia entre los fondos salariales y la partida específica destinada al funcionamiento operativo de los hospitales. Según su planteo, el punto crítico está en los recursos necesarios para insumos, medicamentos, mantenimiento, servicios básicos, honorarios y proveedores.
El conflicto se produce en la previa de una nueva marcha federal universitaria convocada para el 12 de mayo, en un escenario donde las universidades nacionales vienen reclamando la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición de sus partidas. En el caso de los hospitales universitarios, el reclamo adquiere una dimensión particular: no solo está en juego el presupuesto educativo, sino también la atención sanitaria y la formación de quienes sostendrán el sistema de salud en los próximos años.